Cuando se nos habla de realidad virtual lo primero que nos viene a la mente (apostamos a que sí) es un videojuego. Pero en la práctica, su uso es más variado y dirigido a asuntos cruciales de los humanos.

La realidad virtual no es otra cosa que la generación, a través de medios informáticos, de imágenes de tal calidad que se tiene la impresión de estar viviendo una experiencia real.

La expresión “ponerse en los zapatos del otro” nunca había sido tan acertada, como cuando la usamos para referirnos a la realidad virtual.

Eso se llama empatía, esa capacidad de sentir cómo se siente el otro, y es lo que ha sabido reconocer un grupo de realizadores audiovisuales de la ONU.

Ellos utilizaron cámaras que graban en todos los ángulos, con las cuales se fueron a campos de refugiados. El resultado fue una experiencia de realidad virtual que permite a las personas, a miles de kilómetros de distancia, tomar conciencia de esta realidad.

Uso educativo

La educación es uno de los ámbitos en los que esta tecnología resulta de gran utilidad. Progresivamente se ha incorporado en las aulas, donde los alumnos se sumergen en la materia que estudian.

Ya no solo escuchan de labios de sus docentes cómo funciona el sistema nervioso, sino que “viajan” a través del sistema nervioso, así la narración del docente ahora cobra un realismo impresionante.

Surgen así aproximaciones más vivaces del conocimiento, lo mismo que nuevas y más elaboradas interrogantes de parte de los alumnos.

En este 2018, en el país se realizó la primera incorporación de esta herramienta en un aula de clases, lo hizo el Colegio Amador.

La institución dotó a los estudiantes de cámaras de realidad virtual, con las cuales hacen seguimiento a las clases de ciencia.

Desde el ámbito público, el gobierno también se ha preocupado porque los ciudadanos tengan aproximación al funcionamiento de la realidad virtual.

Durante la Feria Internacional del Libro, el espacio dedicado a República Digital permitió que el público viera con lentes similares lo que grababan dos drones, viajando en las alturas..

Fuera de nuestras fronteras, la realidad virtual se está usando para formar médicos, que pueden practicar cuantas veces sea necesario llevar a la práctica complicados procedimientos quirúrgicos..

Usos en la medicina

Muy relacionado con la experiencia anterior, destacan los usos asociados al restablecimiento de la salud.

Por una parte, se emplean para sesiones de rehabilitación, simulando situaciones cotidianas de los pacientes en las que deben tratar de usar su cuerpo correctamente.

Por otra parte, cada vez más se emplea en tratamientos psicológicos, como es el caso de las fobias a la oscuridad o a los vuelos.

Esto último recibe el nombre de desensibilización sistemática, que significa que los pacientes tienen una exposición gradual, y en condiciones seguras, a sus temores para superarlos progresivamente.

Como habrás visto, la realidad virtual no se trata sólo de la parte de diversión, también nos puede aproximar a los otros y generar cosas extraordinarias, como la empatía.