Con la cercanía de la época navideña, se activan las compras electrónicas, en especial el día siguiente al día de acción de gracias, también conocido como “Viernes Negro” (Black Friday, del inglés), así como también se producen las más atractivas  ofertas en el comercio en línea; pero también es el momento de ser precavidos.

Otros esperan el lunes siguiente al Día de Acción de Gracias, para aprovechar las ofertas que se presentan por la vía electrónica en portales de comercio electrónico. Toma en cuenta, en consecuencia,  las siguientes pistas para evitar estafas en las compras de esta temporada.

La costumbre de acudir al “Cyber Monday”, surge en el año 2005, en Estados Unidos, con la incursión en esta modalidad por parte de una tienda de prendas casuales de vestir.  

En 2017 se registraron US$6,600 millones en ventas relacionadas al Cyber Monday en Estados Unidos, de ellas US$1,600 millones se efectuaron a través de celulares, esto representó un 39% más que en 2016.

Esta práctica se ha ido extendiendo en América Latina y el Caribe, de allí que no sea extraño que en países como Argentina, Colombia, Chile y Perú se registren incrementos en las compras por este concepto.

Amenazas para las compras electrónicas

Es una realidad que también existen personas interesadas en estafar a los compradores, en especial en las épocas en las que se realizan más transacciones de este tipo. Para ello recurren a los siguientes delitos:

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Verificar la seguridad de la página web

La principal forma de pago para hacer compras electrónicas es la tarjeta de crédito, es decir, que compartimos nuestra información bancaria a través de una página web.

Debemos, en consecuencia, asegurarnos de que sea una página confiable, y es confiable cuando encripta nuestros datos.

Lo primero que debemos revisar es la dirección URL en el navegador, asegurarnos de que aparezca una “s” después del HTTP. Esta es la primera señal de que es una página segura. Adicionalmente, los navegadores colocan el ícono de un candado para destacar la condición segura de la web.

Luego hay otros indicadores de mayor relevancia, estos son: una certificación SSL y el Three- Domain Secure.

La primera se trata de un sistema que encripta los datos que un usuario suministra a una página web, los cuales llegan luego al servidor de dicha página. El proceso de comunicación entre el dispositivo del internauta, como pueden ser los datos de la tarjeta de crédito, y el servidor no puede ser seguido por un tercero.

El segundo es la autenticación del usuario de la tarjeta, y los principales emisores de tarjetas de crédito tienen sus propios programas como son: “MasterCard SecureCode” (MSC), “Verified by Visa” (VBV) y “American Express Safekey”.

Formas de pago

Los especialistas indican que es preferible el uso de la tarjeta de crédito en lugar de la de débito, puesto que en caso de ser víctima de fraude, las empresas emisoras de tarjetas de crédito pueden iniciar una investigación y dejar sin efecto el pago.

Mientras que al hacer una compra con la tarjeta de débito, tales investigaciones no se efectúan de la misma manera. Asimismo, se corre el riesgo de que se siga sustrayendo más dinero que únicamente el del monto de la compra.

Por tales razones, se recomienda, como alternativa al plástico crediticio, el uso de tarjetas prepagadas o métodos de pagos como Paypal.

Precauciones generales

Además de los consejos que te hemos dado, no está de más recordar otras previsiones generales como no introducir información bancaria respondiendo a correos electrónicos, tratar de no hacer clic en los enlaces que estos correos traen, incluso si parecen venir de su entidad financiera de confianza.  

Rara vez su propio banco le pedirá que ingrese datos a partir de un correo electrónico. En estos casos, antes de hacerlo, asegúrese de que se trata de su entidad bancaria, comuníquese con ellos y confirme la autenticidad del correo electrónico.

Mantenga la cautela con respecto a campañas a través de correo electrónico, revise que las URL a las que remite no tengan caracteres intercambiados, como por ejemplo el  número 1 en lugar de la “i”. Se trata de un truco de los ciber piratas para hacer pasar una web fraudulenta por otra conocida y confiable.