Los adelantos tecnológicos han traído beneficios en las áreas de la medicina, educación, industrias… ¿pero qué ocurre en las finanzas? También se han influenciado. En la última década se ha producido un boom de las empresas fintech,  quienes desarrollan tecnologías financieras.

Estos emprendimientos recurren a adelantos de la inteligencia artificial, cómputos en la nube, aplicaciones móviles, entre otras tecnologías, para ofrecer servicios financieros novedosos.

Las empresas fintech son vistas favorablemente por el público, porque pueden ayudar a solucionar un gran problema: la exclusión financiera.

Hay que recordar que en el mundo hay 1,700 millones de personas que no gozan de servicios financieros tradicionales. En América Latina y el Caribe hay 207 millones de personas que no están bancarizadas, alrededor de 45% de la población, según el indicador Global Findex 2017.  

Productos desarrollados

América Latina y el Caribe ha demostrado un crecimiento importante en el número de empresas fintech.

El Banco Interamericano de Desarrollo contabilizó 703 empresas de este estilo en 2017, un año después encontró 1,116.

Los tres principales servicios en los que se concentran son: pagos y remesas, préstamos y gestión de finanzas empresariales.

Entre los desarrollos se cuentan:

  • Uso de algoritmos para analizar el riesgo crediticio.
  • Creación de nuevos servicios para la banca en línea.
  • Fábricas digitales para la experimentación de nuevos productos financieros.
  • Intercambio seguro de datos bancarios por interfaces de programación de aplicaciones.
  • Creación de plataformas de banca abierta.
  • Plataformas para el préstamo de persona a persona.

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Nuevos profesionales para las finanzas

El informe Fintech América Latina 2018, elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo, indica que estas empresas tienen un número pequeño de empleados, en promedio la mitad de estas empresas en la región emplean a 15 o menos personas.

Se reconoce, asimismo, que una de las debilidades del sector está en el déficit de personal calificado.

No obstante, esta desventaja puede cambiar de aspecto a la vuelta de algunos años, pues otra lectura válida es que este es un terreno al que se podrán integrar los futuros profesionales de la región.

De modo que vuelve a cobrar validez los avances que se puedan hacer en la formación en áreas STEM (siglas en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

Empresas fintech en República Dominicana

Una de la novedades del informe del BID es la evaluación más detallada de las empresas fintech en Centroamérica, Panamá y República Dominicana.

La institución identificó dos emprendimientos de este género en 2017 dentro de nuestro país, un año después se contaban seis.

Asimismo, se destacó la conformación de un ecosistema nacional a través de la fundación de la Asociación Dominicana de Empresas Fintech.

El objetivo de esta nueva organización es apoyar el desarrollo del mercado fintech nacional, el emprendimiento tecnológico y la inclusión financiera.

Esto demuestra que jóvenes dominicanos están empleando su talento, en las finanzas y la tecnología, para hallar soluciones que tengan un impacto positivo en la sociedad.

El destino de las empresas fintech está todavía por escribirse, pero está suscitando tanto interés de los profesionales, inversores, gobiernos y las instituciones financieras tradicionales.

No es descabellado, por consiguiente, pensar que a la vuelta de pocos años los ciudadanos contaremos con mecanismos novedosos y más inclusivos de manejar nuestras finanzas.