En 2001, el gerente de los Atléticos de Oakland, Billy Beane, se hizo acompañar de un joven economista para hacer el fichaje de los peloteros. No tanto por razones financieras, sino por la ventaja de la ciencia estadística para pronosticar el desempeño potencial de los jugadores.

Este cambio gozó de poco respaldo inicialmente, dentro y fuera del equipo, pero permitió que el equipo ganara 20 juegos consecutivos y estableciera un récord en la Liga Americana.

La historia está registrada en la película Moneyball, y es un buen ejemplo de cómo se ha ido transformando el mundo del deporte a través de la ciencia.

Big data en el deporte

El camino que empezó con los Atléticos de Oakland hoy muestra avances impresionantes en el deporte gracias al big data, que se puede traducir al español como macrodatos o inteligencia de datos.

Esto se refiere a un volumen de datos tan grande que se debe recurrir a desarrollos tecnológicos para leerlos y conseguir patrones. Posteriormente con ellos se crean estrategias, estrategias para ganar partidos y competiciones.

Hoy en día se pueden obtener informaciones sobre cuánto corre un atleta, la velocidad que desarrolla, el estado de la cancha, toque que da a un balón y un largo etcétera.

Para obtener esta información se recurre a microchips que se insertan en los zapatos de los atletas. Pero hay obtención de datos más sofisticadas en el deporte, como el que desarrolla la empresa Thermohuman.

Esta empresa recurre al monitoreo infrarrojo del calor corporal para detectar los riesgos de lesiones, así como para vigilar los procesos de terapia de los deportistas.

republica-digital-deporte-tecnologia-imagen-apoyo

La nanotecnología también compite

En los últimos años se ha avanzado en la manipulación de átomos y moléculas para la creación de productos a escalas minúsculas. A esto se le denomina nanotecnología.

El deporte también ha echado mano de esta práctica para crear materiales que favorezcan la protección, desempeño y rehabilitación de los atletas.

Se utiliza para los atletas profesionales, tal como el caso de la tecnología D30, un fluido capaz de recibir fuertes impactos y dispersar su energía.

Se ha estado utilizando en la vestimenta de los deportistas, sobre todo en aquellas disciplinas más proclives a fuertes golpes como el hockey y el esquí.

Biocerámica

Pero la nanotecnología también se ha agregado a la ropa que pueden usar atletas aficionados. La marca de ropa deportiva Under Armour ha creado piyamas con partículas de biocerámicas.

En los últimos años se han estado haciendo experimentos con este material, que es capaz de recibir el calor corporal y enviarlo de vuelta al cuerpo, lo que tiene un efecto relajante o analgésico.

Las telas con biocerámicas se han estado usando en el tratamiento de personas con fibromialgia, una patología caracterizada por el dolor crónico.

Volviendo al caso de la piyama, su objetivo es favorecer un sueño más relajante que, combinado con buena nutrición, pueda mejorar el rendimiento de la actividad física durante el día.

En la actualidad, se cuenta con más herramientas para tener una experiencia más completa del espectáculo deportivo, así como para hacer a los atletas más competitivos. Pero también para que la práctica corriente del deporte sea más provechosa para la salud.