Las palabras de entusiasmo y estímulo consiguen terreno fértil en las mujeres, así lo ha podido comprobar Alice Pérez, ingeniera en sistema y, muy importante para los fines de esta historia, voluntaria de la iniciativa Mujeres TIC RD, encargada de empoderamiento femenino a través de la tecnología.

Alice llegó, junto a varias de sus compañeras de Santo Domingo, a un rincón de Barahona con el objetivo de enseñar programación a un grupo de adolescentes.

“El primer contacto fue chulísimo, la calidad humana de las muchachas te animaba”, relata la joven.

Pero ese primer día descubrieron las adversidades con las que tenían que lidiar las chicas, con edades de entre 14 y 20 años: analfabetismo, deficiencias educativas, desconocimiento de herramientas digitales, embarazo adolescente, violencia doméstica.

“Ellas no eran capaces de ver posibilidades de crecimiento, lo más lejos que podían proyectarse en el futuro era tener una familia. Pero no se planteaban estudiar una carrera universitaria”, comenta la facilitadora.

Las voluntarias debieron comenzar con algo que no estaba contemplado, clases de alfabetización. Luego prosiguieron con su plan original: enseñarles a crear y manejar un blog, utilizar redes sociales y, finalmente, darles nociones de programación. Todo en un mes.

Alice resalta lo significativa que fue esta experiencia para las muchachas:

“Ellas terminaron haciendo cambios importantes, más que por los conocimientos, por sentirse con posibilidades. Muchas de ellas eran tímidas y terminaron parándose frente a un salón para hablar de sus vidas, cosa que también hicieron a través de un blog. Entendieron que tenían cosas importantes que decir y extendieron el taller a otras muchachas”.

Mujeres de ciencia y tecnología

Incentivar el interés por la ciencia y la tecnología es muy positivo para las niñas y adolescentes; las prepara para las exigencias del mercado laboral, que demanda cada vez más profesionales en el área tecnológica.

Para Alice, es momento de acabar con ciertos patrones en la crianza y dar paso a prácticas que estimulen la curiosidad de las niñas:

“Se dice que no se discrimina a las mujeres, sino que simplemente a las mujeres no les interesa el área técnica. Lo que tenemos que preguntarnos es si se le da oportunidad a las niñas para que desarrollen el pensamiento lógico, si se les limita a jugar con juguetes que solo reproducen los roles de la maternidad y las labores del hogar, mientras los niños juegan con instrumentos con los que pueden ser más creativos”.

Estudios recientes han arrojado que las niñas sí sienten curiosidad por la ciencia, incluso pueden tener un mejor desempeño que los niños.

La UNESCO determinó que las niñas tienden a obtener mejores resultados en matemáticas que los niños en tercer grado de primaria.

República Dominicana no es la excepción, los resultados de la Primera Evaluación Diagnóstica Nacional de Lectura y Matemáticas, revelados en 2018, determinaron que las niñas de tercer grado, efectivamente, tuvieron un mejor desempeño que los niños.

Lo que juega en contra es la falta de estímulo, y es que la propia investigación de la UNESCO, que data de 2016, advierte que esa ventaja de las niñas sobre los niños en tercer grado se suele perder en sexto grado.

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Los retos de las profesionales

La iniciativa Mujeres TICs RD surgió en 2016 de la mano de Julissa Mateo, quien quiso aglutinar a las mujeres profesionales y estudiantes de carreras orientadas a la tecnología. Hoy rondan las 170 integrantes.

La organización ha ido avanzando en dos vertientes. La primera, dedicada a brindar apoyo a las iniciativas de compañeras, bien sea en la realización de charlas, cursos, conferencias o emprendimientos. La segunda está destinada, como ocurrió en la experiencia en Barahona, a la alfabetización digital.

“Esta iniciativa ha permitido crear una comunidad organizada que no existía, nos permite crear una vía para apoyarnos y tener una plataforma dónde darle relevancia a nuestras propuestas, como profesionales y como grupo”, manifiesta Alice.

Para la ingeniera todavía hay muchos prejuicios con los que acabar en el mundo académico y laboral, y que agrupaciones como Mujeres TICs RD buscan denunciar y superar, entre ellos:

  • Los profesores que refuerzan la idea errónea de que estas carreras son solo para hombres.
  • Compañeros de clases que no consideran a sus compañeras de clases como pares.
  • Entornos laborales que se resisten a darle la oportunidad a mujeres en departamentos tecnológicos (especialmente en el área de redes).

Mientras van creando conciencia en torno a estos temas, Mujeres TICs RD coopera con el Indotel en la realización de charlas didácticas para alumnas de escuelas. Asimismo, se encuentran en conversaciones para colaborar con el Ministerio de la Juventud, para crear un programa de alfabetización digital.

Alice, quien ya lleva un camino recorrido en el voluntariado tecnológico, considera positivo el surgimiento de más iniciativas para el fomento del interés científico en las niñas. No obstante, alerta sobre lo que debe hacer el país.

“Nuestra obligación, como comunidad y país, es crear políticas para que estos estímulos se mantengan en el tiempo, si queremos ver mejores resultados en el fomento del interés tecnológico y científico en las mujeres”, concluye Alice sobre el empoderamiento femenino.